Las hipotecas representan un compromiso financiero de suma importancia, que se adquiere para futuro. Generalmente tienen un importe de mucho valor y tienden a contar con una larga duración.
Existen seis características fundamentales que representan una hipoteca; y son la base para cumplir correctamente un contrato de hipoteca.
Las seis características de una hipoteca
1.     Es un derecho real: ejercido sobre el bien hipotecado; pues el hipotecante tiene todo derecho real sobre la garantía a favor del acreedor. Siempre que el acreedor tenga la disposición sobre el bien a hipotecar.
2.     Es un derecho accesorio: también llamado derecho de caución, esto significa que siempre está garantizada una obligación principal. De esta manera si los principios por los cuales se rige el contrato de hipoteca se extinguen, entonces también quedara extinta la hipoteca. Se le dice derecho de accesorio porque asegura la garantía para un crédito.
3.     Es un derecho inmobiliario: esto quiere decir que una hipoteca, solo puede ser constituida a través de un inmueble; esta afirmación está legalmente explicita en el código civil del artículo 1097. La hipoteca recae directamente sobre una vivienda y a su vez se extiende la garantía de la hipoteca a todas las partes que constituyen el inmueble.
4.     Es un derecho indivisible: esto significa que el gravamen es algo que se extiende a todo el inmueble, incluyendo todas y cada una de las partes que pertenecen a ese inmueble. Es decir, esto incluye en el pago total de la deuda los intereses, el capital y los gastos.
5.     La especialidad: esta característica es muy específica, indica que cada hipoteca garantiza un tipo de crédito determinado; y a su vez cada hipoteca es constituida sobre un tipo de inmueble determinado.
6.     La publicidad: esta característica es fundamental de las hipotecas, ya que si una hipoteca no está registrada deja de ser un derecho real; lo cual hace fundamental la publicidad registral.